No creo que tener un nombre singular convierta a alguien en una persona singular. Si llego a pensar con más profundidad y a crear mejores cosas, lo que deje atrás acabará siendo mío de forma natural.
Esa idea también me llevó a invertir Jihoon y empezar a llamarlo 훈지. Basta con girar un poco una idea familiar para que aparezcan otras preguntas y perspectivas. Al crear software, intento mirar el problema que vive la persona antes que la tecnología, volver a preguntar por las decisiones que parecen obvias y dejar constancia de por qué se tomaron.
El buen software no termina en saber manejar código complejo. Creo que consiste en crear un lenguaje con el que podamos entender juntos el problema, hacer observables los fallos y dejar contexto para que la siguiente persona pueda tomar una decisión mejor.
Aquí registro aquello que he mirado de otra manera, construido y vuelto a pensar. Escribir también se parece menos a ordenar lo que ya sé que a descubrir lo que no sabía.